jueves, 19 de marzo de 2009

MEIRA DEL MAR, VOZ DE PÁJARO DORMIDO



Foto tomada de: www.universia.net.co

Meira del Mar nos canta con su voz de pájaro dormido que despierta ante los coletazos del sol. Nunca dejará de cantar porque la muerte no puede borrar los trazos de una tinta que emerge así: “AUSENCIA DE LA ROSA / Detenida / en el río translúcido / del viento / por otro nombre, amor, / la llamaría / el corazón. / Nada queda en el sitio / de su perfume. / Nadie / puede creer, creería, / que aquí estuvo la rosa / en otro tiempo. / Sólo yo sé que si la mano / deslizo por el aire, todavía / me hieren sus espinas.” No veo que Meira del Mar haya muerto si la encuentro tan viva y fresca como siempre en estos versos que leo aquí. ¿Qué es la muerte? ¿Podemos decir que pasa detrás del velo? ¿Ha muerto la poetisa? Ella se encuentra entre todos nosotros, susurra su palabra desde la inmortalidad de los tiempos. No tuve la dicha de conocerla en persona pero tengo la inmensa fortuna de encontrarme con sus versos. ¿Cómo puedo decir que ha muerto si acaba de nacer en mi corazón en este preciso momento? Florecen sus letras en mi alma dejando la tinta impregnada en mis pulmones que respiran a través de esa mano deslizada en el aire donde aún duelen las espinas. La muerte no puede engañarme. Nunca lo hará. ¿Cómo podría hacerlo cuando leo estos versos?: “BREVE / llegas cuando menos / te recuerdo, cuando / más lejano pareces / de mi vida. / Inesperado como / esas tormentas que se inventa / el viento / un día inmensamente azul. / Luego la lluvia / arrastra sus despojos / y me borra tus huellas.”Quizás todo sea una ficción de una realidad inventada por Aquello que vibra más allá de este plano material. No hay tristezas. Sólo una celebración íntima entre sus versos y mi sangre que pulsa su nombre en cada letra que dejo estampada sobre la pantalla de la computadora o la pureza del papel. Donde sea que lean estas palabras recuerden siempre que Meira del Mar no ha muerto. Eso es una mentira y no pretendo disfrazar la realidad de una desaparición física, sólo digo que se encuentra más lozana que nunca.

Juan Pomponio, 19 de marzo de 2009, Ranelagh (Buenos Aires)

DOS POEMAS DE MEIRA DEL MAR

ALLÁ

Si acaso al otro lado de la vida
otra vez, por azar, nos encontramos,
¿se reconocerán nuestras miradas
o seremos tan sólo un par de extraños?

De todos modos te amaré lo mismo.
Juntos. O separados.


DE PASO

No es el tiempo
el que pasa.
Eres tú
que te alejas
apresuradamente
hacia la sombra,
y vas dejando caer,
como el que se despoja
de sus bienes,
todo aquello que amaste,
las horas
que te hicieron la dicha,
amigos
en quienes hubo un día
refugio tu tristeza,
sueños
inacabados.
Al final, casi
vacías las manos,
te preguntas
en qué momento
se te fue la vida,
se te sigue yendo,
como u hilo de agua
entre los dedos.